




después de meses de penurias tales como colchonetas en el suelo,
cajas de naranja y una iluminación propia de la posguerra
hemos conseguido crear un semi-hogar bastante acogedor.
La decoración y los muebles son, a base de gangas de IKEA,
algunas piezas de mercadillo y container tales como el silloncito
verde musgo, el mapa de España vintage y la lámpara Custeau,
aderezados con pequeñas joyas del rastro.
Una combinación que FUNCIONA.
Los temas de trabajo también han mejorado bastante, así
que no hay de que preocuparse, de momento.